São Paulo y yo, y nuestro mapa mental

Yo miraba su mapa y ella se mostraba ajena y distante, un enigma. Sé que se reía de mí. Una no-cuadrícula desordenada, nada decía de sus subidas y bajadas. Yo había leído mucho sobre ella.
Había horas que me parecía oscura y tenebrosa. Intentaba descifrarla. Hacía calor y había humedad, era entre celeste y gris. A veces llovía.
No reconocía sus calles, sus avenidas. No conocía sus barrios, su gente. No sabía las direcciones, ni qué estaba al lado de qué. Vinte e Três de Maio, Ipiranga, Consolação, Domingos de Morais eran lo mismo que nada.

2013-06-26_Mapa São Paulo2

Estando en la Praça da República pregunté dónde quedaba el Copan.
Me perdí dentro de la USP y giré todo un recorrido del 8012-10 que sale de Butantã.
Me decían SESC o Livraria Cultura y no tenía ni idea sobre qué me estaban hablando.
No sabía que para llegar a la Paulista viniendo desde la Oscar Freire a la altura del Parque Prefeito Mário Covas había una subida terrorífica.
Pensaba que Santa Ifigênia y el Viaduto do Chá eran lo mismo. Tampoco conocía la 25 de março.

Un día volviendo en un auto reconocí que estaba en la Rua Pelotas a dos cuadras de mi nueva casa en Vila Mariana. Bajé y llegué a pie.
Si voy en la línea verde dirección Vila Madalena y quiero combinar en Consolação con la línea amarilla, mejor ir en el primer vagón del subte. Olvidate de la línea roja, siempre es la más llena.
Entre Liberdade y Sé hay algunas cuadras de distancia.
Os Gêmeos y Kobra le dan color a la ciudad.
La Rua Joaquim Tavora, a donde ya había ido más de una vez a comer con mi novio y su familia, queda a pocas cuadras de donde estoy viviendo ahora, cerca de Ana Rosa.
La Estação da Luz no se encuentra lejos del centro y la Praça Benedito Calixto está a pocos pasos de Vila Madalena.
Pão de Açúcar también es un supermercado y Bixiga es un barrio conocido por su origen italiano.

Así estamos, São Paulo y yo. Y nuestro mapa mental en permanente construcción.

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