Viajar a Morro de São Paulo – Parte I

Siendo nuestro primer viaje a Bahia, decidimos con mi novio pasar unos días en la playa después de conocer Salvador (algunas postales de la capital bahiana aquí). Para eso elegimos Morro de São Paulo, ubicado en la Ilha de Tinharé, a unas 3 horas de Salvador (dependiendo el medio de transporte elegido).

En nuestro caso optamos por hacer la ruta Salvador-Morro de forma semi-terrestre (es decir, en barco de Salvador a la Ilha de Itaparica, transporte hasta Ponta do Curral –camino a Praia do Guaibim– y de ahí lancha a Morro; y viceversa a la vuelta) porque conocidos de Salvador nos habían alertado que hacer el viaje Salvador-Morro en catamarán, dependiendo de las correntadas, podía provocar mareo y nauseas. Las agencias que están en Salvador en el puerto atrás del Mercado Modelo venden los trayectos y son las mismas que cuentan con locales en la entrada de Morro. En este momento los precios del catamarán están 75 reales y el viaje demora 2 / 3 horas y la opción semi-terrestre 80 reales y demora 3 / 4 horas. La semi-terrestre puede ser más económica si en vez de comprar todos los tramos con agencia (barco-micro-barco) se usan los transportes públicos de Bahia, pero las esperas entre una conexión y otra se alargan.

Tanto el catamarán como la lancha te dejan en el puerto que hay en la entrada a Morro de São Paulo, donde al pasar el muelle se tiene que abonar una taxa de turismo para la preservación de la isla que actualmente (julio 2013) es de 15 reales.

Morro de São Paulo

Elegimos ir para Morro de São Paulo porque nos lo habían recomendado por sus playas, sus piscinas naturales y por el encanto que tiene ese pequeño poblado isleño. Además queríamos aprovechar que julio es baja temporada y, en teoría, no iba a estar abarrotado de personas. En este primer post haré una breve reseña sobre las playas y en un segundo post un detalle sobre la vila (segundo post aquí).

Morro de São Paulo

Arenas blancas, agua cristalina y palmeras por doquier, eso es lo que les espera a los viajeros que pongan sus pies en Morro de São Paulo. Al encontrarse en uno de los extremos de la isla, Morro cuenta con una gran extensión en playas, teniendo cada una características propias y distintivas  Las playas más cercanas se dividen en Primeira, Segunda, Terceira y Quarta Praia.

Morro de São Paulo

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La Primeira Praia (Prainha) es pequeña, la más cercana a la vila (centro del pueblo) y está pegada al morro donde se alza en lo alto el faro del pueblo. Los días que pasamos vimos pocas personas bañándose allí y por la tarde se armaba algún que otro partido de fútbol.

Atravesando unas rocas (si la marea se los permite), se accede a la Segunda Praia que es la más concurrida, repleta de bares, restaurantes y barracas. A nosotros –a la hora de darnos un chapuzón en el mar– fue la playa que más nos gustó porque el agua es calma y no hay tantas piedras. Sin embargo, tiene una contra importante: la insistencia del personal de los locales invitándote a sentarte en sus reposeras (pagando, obvio) u ofreciéndote opciones de comida, como açaí y ensalada de fruta. Si están buscando tranquilidad, olvídense de esta playa.

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Morro de São Paulo

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Morro de São Paulo

La Terceira Praia está a continuación de la Segunda y es bastante más angosta. El primer tramo tiene una pequeña orla para caminar, donde hay varias pousadas y lugares para comer, mientras que el segundo tramo es más salvaje, con vegetación y sin edificaciones pegadas a la orilla. Pareciera ser una playa de paso, sin muchas personas bañándose y con algunas pequeñas embarcaciones ancladas en el mar y de fondo la Ilha do Caitá, un pequeño banco de arena rodeado de corales y con un coqueiro en el medio.

Morro de São Paulo

Morro de São Paulo

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Si se continua caminando, se accede a la Quarta Praia que es la más desierta y extensa. Al llegar bien temprano, con la marea baja, parece aún más amplia y con piedras que forman piscinas naturales. Poco antes del mediodía, cuando la marea sube, se reduce la extensión de arena pero siempre hay lugar parar tirarse a tomar sol y leer un libro, sin estar pegado a otras personas. Creo que el punto fuerte de esta playa es su abundante vegetación y la ausencia de construcciones, dándole una impresión natural y rústica al lugar.

Unos kilómetros después hay una nueva playa que es conocida como Praia do Encanto con características similares a la Quarta Praia.

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Tomando a Morro de São Paulo como base, existen otras opciones de praias cercanas y paseos que pueden hacerse, como la posibilidad de caminar hasta las playas de Gamboa y/o hacer un paseo de barco alrededor de toda la Ilha de Tinharé.

Para ir caminando a Gamboa es necesario averiguar en Morro los horarios de la marea, dependiendo en el mes que se viaje, ya que hay un trecho que suele estar bajo agua. El camino no lleva más de 30 minutos y hay senderos en la isla que permiten dislocarse fácilmente entre un poblado y el otro. En caso que los horarios de la marea no sean buenos, puede hacerse un tramo a pie y el otro en alguno de los barcos que hacen continuamente ese recorrido y no cobran más de 4 reales.

El paseo alrededor de la Ilha de Tinharé en lancha es muy bonito, sale 60 reales (precio julio 2013) y va desde las 9 hasta las 17 horas aproximadamente. El que nosotros hicimos incluyó una parada en las piscinas naturales de Garapuá donde tuvimos la oportunidad de hacer snorkel, luego en una playa de la Ilha de Boipeba a la hora del almuerzo, continuó el paseo por el río que separa esas islas y la de Cairú para hacer un stop en Canavieira (donde quien quiere puede degustar ostras) y por último una bajada en el pueblo de Cairú, que dice ser la segunda ciudad más antigua de Brasil. Aunque nos haya tocado un día nublado y con un poco de lluvia, disfrutamos mucho ese paseo!

Más información sobre Morro y su vila en Viajar a Morro de São Paulo – Parte II

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