Buenos Aires de jacarandá

Noviembre en Buenos Aires es sinónimo de jacarandá. Cada vez que llega este mes a la ciudad, no puedo esperar el momento en que empiezan a aparecer las flores de color lila brillante en todas las calles, en todos los recovecos porteños.

Jacarandá

Se muestran de a poco, en algunos lugares antes que en otros. Árboles repletos, otros más vagos y pelados (como el del jardín de mi casa, que da pocas flores y siempre a destiempo). Por Cabildo, en la 9 de Julio y la Avenida Figueroa Alcorta. En el Rosedal, en Talcahuano y Viamonte, cerca de Once y en Dublin y Hamburgo. Buenos Aires se tiñe de jacarandá.

Jacarandá

Jacarandá

Jacarandá

Sonrío cuando paso por un árbol florecido, no puedo evitarlo. Y sufro cuando llueve fuerte pensando en que a la mañana siguiente van a haber menos flores colgadas de las ramas (y mientras pienso en la canción de María Elena Walsh, al este y al oeste, llueve y lloverá, una flor y otra flor celeste, del jacarandá.. aunque para mí las flores sean lilas).

Sí disfruto cuando comienzan a caer por si solas y uno camina bajo un rocío de jacarandá. Mágico. Las veredas quedan cubiertas y las pseudo campanitas lilas se convierten en una alfombra colorida sobre Buenos Aires.

Jacarandá

Jacarandá

Jacarandá

Jacarandá

Muchas veces me pregunto si seré la única persona que siente profunda alegría por este árbol y sus flores. Tampoco sé muy bien por qué me transmite una sensación de felicidad y bienestar. ¿Será por su color, o por la forma de su flor?. ¿Tal vez por la época del año, tan primaveral, tan soleda, tan jacarandá?.

Lo único que sé es que para mí noviembre en Buenos Aires es de jacarandá. Y eso, me hace feliz.

 

Dónde:
Avenida Del Libertador, Avenida Figueroa Alcorta, Talcahuano y Viamonte, Barrancas de Belgrano, y en todos los barrios porteños
Cuándo:
Noviembre

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Jacarandá

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Jacarandá

Jacarandá

Jacarandá

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