Café con leche y medialunas

Café con leche y medialunas, postal de café de Buenos Aires por excelencia. Todo local ofrece esta combinación tan argentina. De desayuno o de tarde. El ritual de sentarse en una mesa y pedir sin mirar la carta, convencida de que tendrán lo solicitado.

Caminar y leer en las pizarras expuestas en la calle: café con leche + medialunas. A veces dos, pero el clásico son tres. Carteles impresos, ilustrados o manuscritos en tiza. Constante de Buenos Aires.

Cafe con leche y medialunas

Cafe con leche y medialunas

Cafe con leche y medialunas

Las medialunas son de manteca (LAS en mayúscula). Si bien en muchos bares ofrecen las de grasa, al pensar en una imagen, en un sabor, las que aparecen son siempre las de manteca. Algunas más infladas, otras doradas, con las patitas pegadas y el almíbar que se pegotea en los dedos. Están las que vienen con jamón y queso.

Antes de ir a trabajar, después de un análisis de sangre, una tarde con amigos o un desayuno dominical tardío. En un bar del microcentro, una cafetería de Belgrano o este último feriado con mis papás en Mendoza y Ávalos.

Siempre, en el tiempo, café con leche y medialunas.

Cafe con leche y medialunas

Cafe con leche y medialunas

Cafe con leche y medialunas

Cafe con leche